La parada cardiorrespiratoria (PCR) es la interrupción brusca, generalmente inesperada y potencialmente reversible de la circulación sanguínea y la respiración espontánea. En pacientes pediátricos, la parada cardiaca (PC) suele ser consecuencia del deterioro de las funciones respiratorias y/o circulatorias secundarias a una enfermedad o accidente. Tiene una alta mortalidad y su pronóstico es multifactorial (duración, causa, lugar, edad) y peor que en los adultos, aunque circunstancias especiales (ahogamiento en agua helada o exposición a tóxicos) pueden mejorarlo. Con el objetivo de disminuir la morbimortalidad de la PC en pediatría, aplicaremos la cadena de la supervivencia, aplicando medidas de anticipación y prevención, dando soporte vital básico (SVB) y técnicas de RCP de calidad, activando a equipos de emergencias e instaurando medidas de soporte vital avanzadas que deberán incluir control de la vía aérea, oxigenación , desfibrilación precoz , fármacos (adrenalina , amiodarona) y fluidos, lo antes posible. Tras conseguir la recuperación de la circulación espontánea (RCE) y considerando la causa de la PC, aplicando medidas de oxigenación, circulación y neuroprotección adecuadas.