En todos los países, las mujeres corren riesgos al dar a luz. A escala mundial, aproximadamente un 15 por ciento de todas las mujeres padecen durante el parto complicaciones que pueden amenazar sus vidas cuando no se ofrece sin tardanza el tratamiento apropiado. En la mayoría de los casos, es posible evitar la muerte porque pueden detectarse las complicaciones precozmente durante el embarazo (en visitas prenatales) y durante el trabajo de parto cuando la embarazada ha acudido en busca de asistencia por profesionales cualificados y puede recibir atención obstétrica de emergencia, que incluye, en particular administración de medicamentos o realización de extracciones fetales, operaciones cesáreas o transfusiones sanguíneas.